Entrevista en La República Cultural, por Sergio Torrijos

Javier Diez Carmona: “como escritor, me gusta ser más 

 

truculento que Agatha Christie”

 

Entrevista al autor de E-King

Viernes 16 de mayo de 2014, a las 00:07h   
   
   
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Foto: cortesía del escritor
 
 
 
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Sergio Torrijos – laRepúblicaCultural.es

Hoy traemos a nuestro rincón a Javier Diez Carmona, cuya novela E-King reseñamos en fechas muy cercanas. Una obra con una doble vertiente, literatura negra y al mismo tiempo un realismo profundo.

Lo que el autor nos responde nos permite rellenar los resquicios que sobre esa idea tenemos del particular.

Javier Diez Carmona nos descubre a un escritor con ganas, proyectos, fe y mucha fuera que seguro se verá reflejada en un futuro no muy lejano. Esperamos que disfruten de la entrevista.

Cuéntanos ¿quién es Javier Diez Carmona?

Pues, básicamente, uno de Bilbao que disfruta inventando historias de todo tipo. Aunque escribo cuentos desde casi siempre, empecé a tomármelo en serio hace pocos años. Tuve la suerte de ganar unos cuantos certámenes literarios, lo que me animó a lanzarme a la novela. Desde 2.009 he publicado dos novelas destinadas a un público juvenil: La casa de los gentiles y La gruta del diablo, y otras dos para un público adulto: Correr a ciegas, con Editorial Meteora, y E-King, con Erein.

¿Por qué escribir?

No lo sé. Cuando era crío, me gustaba inventar historias a la hora de acostarme, me gustaba aguantar el sueño para seguir jugando con la imaginación. Después llegó la época de encogerme con una linterna debajo de las mantas para devorar las historias que otros escribían. Supongo que la unión de ambas cosas despierta de forma natural el gusanillo de escribir. De hecho, mi primer relato, del que no guardo ninguna copia, lo escribí con unos diez años. Al final, en mi caso se trata de algo casi natural. Aunque supongo que todo se resume en que escribo porque me gusta.

¿Qué influencias literarias tienes?

Leo de todo. En algunas épocas me he centrado más en la novela de terror, otras en el realismo mágico latinoamericano… Ahora estoy bastante enganchado a la novela negra y policial. Supongo que todo ello tiene reflejo en lo que escribo. No sé si en esta novela, en otras o en mis relatos, pero quizá se pueda encontrar influencia de Stephen King, H.P. Lovecraft, García Márquez, Agatha Christie, Vázquez Montalbán o Márkaris. Incluso gente en general alejada de la novela como Neruda o músicos como Fito o Doctor Deseo pueden haberme influido a la hora de escribir. O quizá no. No lo sé.

En tú última novela E-King hemos detectado un tono negro muy oscuro ¿por qué?

Es una novela muy pegada a la cotidianeidad, al día a día de la gente normal que sufre en carne propia los efectos de la crisis, la económica y la social. Y eso es muy oscuro. Muy duro de tratar, incluso. Cuando los protagonistas centrales de una novela son una familia donde el hombre es un maltratador, la mujer cobra la renta básica y los hijos apenas se hablan con los padres, el tono es negro. Muy negro. Al menos he intentado que sea emocionante, sin recrearme en los aspectos más duros de la realidad.

¿Qué relación crees que tiene la realidad diaria y su reflejo en tú novela?

Lo comentado. Los protagonistas de la novela son gente normal, que vive integrada en la sociedad pero cerca del umbral de la exclusión. Ella ha sido víctima de malos tratos por parte de un marido que ahora roza el alcoholismo. Los hijos viven en mundos virtuales, buscando en videojuegos y redes sociales algo que el día a día no les ofrece. Nada extraño, nada desconocido. El día a día de varios millones de personas solo en este país, sin necesidad de inventar tramas escabrosas como hacemos los autores, es un argumento de novela negra. Y de terror.

La obra tiene una crudeza fuera de lo común, me recuerda a literatura de otra época ¿lo ves tú así o es una percepción mía?

Sí. Es una obra cruda porque está basada en una realidad cruenta. Y el argumento da mucho miedo. ¿Te imaginas que una noche tu madre no vuelva a casa? ¿Y si además tu padre la ha mandado al hospital hace no mucho? Es algo que puede pasarnos a cualquiera, sin necesidad de bucear en bajos fondos o mezclarnos con mafias ni traficantes. Después la trama se bifurca, y las investigaciones tropiezan con diferentes escenarios. Pero en todo momento nos mantenemos pegados a una realidad cercana a cada uno de nosotros, lo que creo que da a la novela ese toque de crudeza al que aludes.

La novela se sumerge en los problemas sociales, ¿crees que la literatura debe usar esa inmersión como argumentario?

No. Creo que la literatura debe ser lo que el autor desee. Tanto en este campo, como en la vida en general, debe primar la libertad y, para el caso que nos ocupa, la libertad en la creatividad. Es cierto que hay muchos sectores que reclaman que la literatura se ocupe de los problemas sociales o de la crisis económica como forma de denuncia. A los autores vascos, por ejemplo, hay quien nos exige de forma reiterada que escribamos sobre las víctimas del terrorismo. Creo que también Franco y Stalin sugerían a los creadores de sus países los temas a tratar. Yo defiendo la libertad del autor para escribir lo que le dé la gana. En E-King abordo temas sociales de actualidad. En Correr a Ciegas, y en Para que nunca me olvides, una novelita inédita que fue finalista en el Felipe Trigo, toco la violencia de ETA. En el momento de escribir esas novelas, era lo que me apetecía. La que estoy terminando de retocar ahora, sin embargo, es una historia donde no aparece ningún tema de actualidad. Cada cual que escriba lo que quiera. El lector se ocupará de elegir lo que prefiera.

Una trama criminal ¿por qué? ¿Tendremos más?

Porque es el tipo de trama del que más disfruto como lector y, por tanto, es el tipo de trama que más me gusta proponer a mis lectores. Plantear un crimen y desafiar al lector a encontrar la solución antes de llegar al desenlace, como hacía Agatha Christie, es un ejercicio fascinante, tanto si soy quien lo plantea como si intento resolverlo. Aunque, como escritor, me gusta ser más truculento que Agatha Christie, mezclando con la literatura puramente policial elementos de novela negra e incluso de terror. 
Y, por supuesto, habrá más. Me encuentro muy cómodo en esos ambientes.

Sitúas la acción en Barcelona ¿por qué esa ciudad?

En lo que al marco hace referencia, la novela es un homenaje en sí misma. Es un homenaje a la literatura negra, que encuentra en Barcelona su escenario favorito. Pero también es un homenaje a Barcelona, una ciudad que engancha, repleta de matices de todos los colores. Y a mis muchos amigos catalanes. Y, los últimos serán los primeros, a mi esposa, que es de Barcelona.

¿Qué planes tienes de futuro?

Estoy terminando de corregir otra novela de corte negro y criminal, ambientada en esta ocasión en la Bizkaia profunda en los años ochenta. Tengo alguna otra terminada que también me gustaría sacar a la luz y ya he comenzado una nueva, inspirada en esta ocasión en el sistema financiero (lo que me hace pensar que será muy muy cruel), pero a corto plazo quisiera seguir promocionando E-King, una novela publicada hace pocos meses y a la que deseo una vida lo más larga posible. En este sentido, quería agradecerte la oportunidad de darla a conocer que me brindas a través de esta entrevista.