“Correr a ciegas” me ha resultado un thriller original, que transcurre en escenarios y toca temas distintos por lo que, además de entretenerme, me ha resultado instructivo.

"Correr a ciegas" - Javier Díez Carmona

 
Hace casi dos años tuve la ocasión de leer “E-king”, la última novela del escritor Javier Díez Carmona. Dicho libro fue toda un acierto; un libro breve e intenso que me sorprendió un montón. Así que cuando hace unos meses Javier me ofreció “Correr a ciegas” –un libro anterior del que la editorial Meteora sacaba una nueva edición- no me lo pensé dos veces. Además de que el estilo del autor me había gustado, la sinopsis de éste prometía una buena lectura. Os adelanto que así ha sido
Éstas son mis impresiones.
 

Javier Díez Carmona

 
 
Nació en 1969. Licenciado en Ciencias Económicas.
En el campo de la literatura cultiva tanto el relato como la novela y la novela juvenil.
En relato ha participado en diferentes antologías del género además de haber sido premiado en más de setenta certámenes.
En literatura juvenil ha publicado dos novelas breves con la editorial Libresa, de Ecuador: La Casa de los Gentiles y La Gruta del Diablo,inspiradas ambas en la historia y la mitología vascas.
Ha sido finalista de los certámenes de novela “Felipe Trigo”, de Villanueva de la Cañada, y “Dulce Chacón”, de Brunete, en este caso con E-King.
En 2012 publicó Correr a Ciegas, su primera novela no dirigida a un público juvenil.

Datos técnicos

Título: “Correr a ciegas”
Autor: Javier Díez Carmona 
Editorial: Meteora
Edición: rústica, con solapas
Fecha de publicación: noviembre de 2012
Páginas : 288
ISBN: 978-84-92874-66-8
Precio: 19,50 euros en papel / 4,95 euros edición digital
 

Argumento

Eder Campos recibe en su domicilio de Bilbao la incomodísima visita de Koldo, un miembro activo del comando Bizkaia que pretende pasarle un comprometido paquete que debe ocultarse durante dos días. Eder, muy a pesar suyo y por su antigua amistad con Koldo, comete la torpeza de no oponerse.
Esta arriesgada aceptación propiciará que los acontecimientos se precipiten hasta el punto de abocar a Eder a un improvisado exilio en Nicaragua y a vivir constantemente acechado por diferentes perseguidores que lo han convertido en su objetivo letal.
Siguiendo la huida de Eder, el lector se adentra en la Nicaragua de las últimas décadas, en sus sueños revolucionarios y sus sinsabores políticos, en el papel de la cooperación internacional y en los misterios y la perenne belleza de aquella tierra de lagos y volcanes.
Correr a ciegas es un thriller de acción que penetra en el género negro con una extraordinaria capacidad de atracción para el lector y una profundidad literaria de primer orden.
 

Impresiones

 
Es increíble la de novela negra que leo y, sin embargo, casi en cada una encuentro algo que la distingue de las demás y la hace especial. Ésta no es una excepción pues toca dos temas que no han sido excesivamente tratados –ni en novela negra ni en narrativa en general-: ETA y la lucha nicaragüense-.
Hace un par de meses más o menos estuve en la presentación del libro “Intemperies” de Lourdes Oñederra de la editorial Erein y, precisamente, se comentó que el tema del terrorismo de ETA justo estaba empezando a asomarse tímidamente en literatura. Es un tema reciente de la historia de nuestro país y, poco a poco, tendrá que ir hablándose de él. Quizás las heridas son aún muy recientes y por eso cuesta hablar de ello pero está claro que al final irá saliendo y que, además, literariamente es un tema que puede dar mucho jugo.
En este caso, no estamos ante una historia sobre ETA ni mucho menos pues el tema se toca tangencialmente. Eder Campos es el protagonista de la historia. Un joven profesor que tuvo dos grandes amigos en la adolescencia y primera juventud: Koldo y su entonces novia Maite. Pero hubo dos hechos que les separaron: la participación activa de Koldo en ETA –con la que Eder no está de acuerdo- y que Maite se enganchara a la heroína. Aunque Eder ha seguido manteniendo contacto con ambos, las cosas ya no son como antes.
Pero un día todo cambia. Koldo, que sigue siendo miembro activo, acude un día desesperado a su casa para que le guarde un paquete. Eder no quiere pero no le queda más remedio y, sin llegar a saber nunca qué es, se lo queda. Al poco es Maite quien acude a su casa en busca, una vez más, de ayuda. Ayuda no para desengancharse (a lo que Eder accedería gustoso); lo que ella pide es dinero para comprar más droga.
Lo que Eder no sabía es que ese paquete que le deja Koldo cambiará su vida para siempre. A los pocos días Koldo resulta muerto y la policía empieza a perseguir a Eder por ayudar a la organización terrorista. Éste ha de huir con lo puesto y coge el primer avión que le aleja del país; destino, Nicaragua
Pero habrá gente que le seguirá hasta allí: la policía, Maite y un profesor universitario.
Aprovechando ese nuevo escenario, nos retrotraeremos unos años a la época de la contrarrevolución, el sandinismo, la alfabetización de las zonas rurales, la persecución de los demócratas, etc…
Como veis, son dos los temas se tocan y que hacen que esta novela negra/thriller sea diferente de las demás que he leído. El tema de ETA (que ya me había encontrado en alguna otra –pero pocas- como la de Javier Abasolo) y el tema de Nicaragüa respecto al cual no creo haber leído. En este sentido, me ha resultado muy instructivo porque, obviamente, sí que había oído hablar de Sandino, de la contra, etc…, pero no creáis que tenía nada claro qué es lo que había pasado. Y ahora me ha quedado meridianamente claro.
La novela tiene dos líneas argumentales. La primera se sitúa en Bilbao en el presente de hace unos años (el año 2001 en concreto), cuando el comando Vizcaya estaba más activo que nunca. Empieza en Bilbao y luego se traslada, junto a Eder, a Nicaragúa. La segunda se sitúa en Nicaragüa en los años 60 y está protagonizada por Yadira, una joven de unos catorce o quince años que, junto a otros muchos, va a ir a las montañas a enseñar a leer a sus habitantes en un proceso de alfabetización llevado a cabo por el régimen sandinista. Son más los capítulos del presente que los del pasado y es fácil diferenciar ambos pues la grafía es distinta. Como suele suceder, ambas líneas acaban por confluir gracias a dos personajes secundarios, Rosa y Nuria, cooperantes españolas amigas de Yadira.
Los personajes están muy bien perfilados a pesar de que en este tipo de novelas no suele ser así. Tanto Eder y Yadira como, en un plano algo secundario, Maite, Rosa y Nuria. Me ha gustado mucho el papel de Eder, con sus miedos, sus contradicciones y sus dudas. También el dibujo que el autor hace de una yonki que ya lo ha perdido todo. Y, por supuesto, el personaje de Yadira, la más valiente y sufridora de la historia
La historia está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente, tanto los capítulos del presente como los del pasado. Los escenarios, Bilbao y diferentes partes de Nicaragüa que dan la ocasión al autor de hablar de la historia reciente del país y de la situación actual (del año 2001), con una crisis política y económica galopante. La novela está dividida en dos partes: “Lagos y volcanes” y “Correr a ciegas” (como el título). Ambas tienen parecida extensión y están subdivididas en capítulos. En la primera parte se alternan los capítulos del presente y los del pasado mientras que la segunda se circunscribe al presente. En la segunda parte el ritmo se acelera convirtiendo la novela en un auténtico thriller y, lógicamente, el interés y el “enganche” aumentan. Finalmente, el epílogo resuelve todas las cuestiones abiertas poniendo un punto final muy interesante
El libro resulta de fácil lectura. El autor dibuja bien tanto los personajes como los escenarios y da notas “históricas” pero de forma suave, nada forzada, sin apabullarnos a datos, de forma muy natural. En las partes que transcurren en Nicaragüa utiliza bastantes localismos. La verdad es que a veces me he encontrado con problemas a la hora de leer algunos libros o autores “sudamericanos” pero no es el caso; el significado de los términos que nos resultan más extraños es fácilmente deducible por el contexto y lo único que aportan es verosimilitud a la historia y los escenarios. Se nota que el autor se ha documentado bien sobre lo que ocurrió en Nicaragüa, sobre la orografía del país, sus costumbres, la forma de hablar…, y eso siempre se agradece, máximo cuando se traslada al lector de forma tan amena.

Conclusión final

En definitiva, “Correr a ciegas” me ha resultado un thriller original, que transcurre en escenarios y toca temas distintos por lo que, además de entretenerme, me ha resultado instructivo. Un libro que se lee a gusto y que, tras haber leído previamente “E-king”, me confirma que Javier Díez Carmona es un autor a tener en cuenta.