Yo quiero ser Amy Martin

29.01.2013 17:08

¿Y quién no? Imagínatelo. Escribir sobre lo que te dé la gana, sin imposiciones ni cortapisas. Explicar al mundo entero tu opinión sobre el sexo de los ángeles, la cosecha del escarabajo pelotero en las márgenes del Nilo, la importancia de la castidad para el desarrollo de nuevas y más aburridas formas de expresión o la corrupción como germen de sociedades biunívocas y multifocales. Y todo sin que las posibles respuestas, las refutaciones o las críticas te afecten lo más mínimo. Sencillamente, no existes. No eres nadie. Solo unos caracteres en word, el plagio de un modelo de Da Vinci o Di Caprio, tanto da, y una cuenta bancaria donde recibir los tres mil euros a que cada nuevo artículo te hace acreedor.
De modo que, animado por tan educativo ejemplo, he decidido exhibir antes vosotros, incautos lectores, todo mi saber, real o inventado (hay muchas posibilidades de que la ficción supere holgadamente a la realidad, pese a la difusa fragilidad de esa frontera que finge separarlas). Y cuando algún laboratorio de ideas, alguna institución de presupuestos públicos y beneficios privados tenga a bien abonar con dinero de todos los ciudadanos esos tres mil euros por entrada que el caudal de mi sabiduría merece, que me mande un email. Ya le daré mi número de cuenta. Que tal vez yo no exista, pero mi hipoteca es de verdad.
 

 
Amy P.