Presentación de E-King en Negra y Criminal

11.03.2014 20:48
Sábado nublado, destemplado. En la Barceloneta, la gente se esconde tras los abrigos, encoge la nariz en la bufanda y acelera camino del mercado, del bar o del portal. Es una Barceloneta semejante a la de la novela, un barrio ciudad que despierta entre bostezos saturando el edificio del mercado y vaciando las callejas donde cuelgan sábanas, recuerdos y miserias.

Recién llegado de Euskadi, cuyos malecones se atrincheraban para sobrevivir a la enésima tempestad, el invierno catalán recordaba la templanza del otoño, gris pero agradable. Pude recorrer en buena compañía algunos de los escenarios de la novela, tomar un vermouth allí donde familiares de la desaparecida Adela Martínez discutieron sobre lo humano y lo divino para finalmente aterrizar en Negra y Criminal repleto de buenas vibraciones.
 
Paco Camarasa nos recibió como acostumbra, como si regresáramos al hogar tras una larga ausencia. En la librería olía a mejillones, a crímenes y sospechas, a literatura. Había muchos lectores buscando nuevas formas de matar en las saturadas estanterías. Entre ellos, una comisaria de los Mossos de Escuadra, Cristina Manresa, que llevó el peso de la presentación.
 
 Cristina demostró tomarse muy en serio su trabajo. Su ejemplar de E-KING estaba repleto de anotaciones, comentarios y alguna interesante matización. Allí en pie, rodeada de curiosos, conocidos y criminalistas vocacionales, presentó las líneas maestras de una novela que, partiendo de la más sorda e injusta de las violencias, la de género, se bifurca por distintos caminos que consiguen atrapar y sorprender al lector hasta el punto (dijo la presentadora) que una vez terminado un capítulo no puedes cerrar el libro. Debes comenzar el siguiente.
 
Como anécdota, la casualidad quiso que Cristina Manresa haya trabajado diez años en la comisaría de Blanes, parte importante de la novela, donde le tocó tratar varios casos de violencia contra las mujeres.
 
Y terminada la charla, y obviada la torpeza de mi propia intervención, salieron de la cocina los mejillones, el vino inundó los vasos y la conversación se volvió más distendida, más próxima y cómplice, mientras yo firmaba ejemplares incapaz de plasmar mi gratitud en una rúbrica, la caja registradora tintineaba al paso de los lectores y decenas de historias negras y criminales invadían las calles, cada vez más saturadas de turistas, de la Barceloneta.

Gracias a Paco Camarasa y a todo el equipo de Negra y Criminal. Gracias a Cristina por su disposición y amabilidad. Gracias a quienes dedicasteis una mañana de sábado a intentar descubrir qué se esconde tras E-KING, un título muy poco habitual. Y gracias a vosotros, lectores, por llegar hasta el final de este tostón.