Los Privilegios del Ängel

09.05.2013 21:39

 

Todo el mundo conoce a Dolores Redondo. O, al menos, todo el mundo ha oído hablar de El Guardián Invisible, sin ninguna duda el bestseller del año. Sobre esta novela, solo decir que la brutal campaña de marketing que acompañó, y sigue acompañando, a su lanzamiento encuentra justificación en el libro, un thriller que engancha hasta la última página. Una obra muy recomendable.

Sin embargo, la primera novela de Dolores, Los Privilegios del Ángel, editada por Eunate Ediciones, es una apuesta más literaria, más profunda y más intensa que su gran bestseller. Diferente en todo a El Guardián Invisible, en Los Privilegios del Ángel la autora se adentra en la soledad de la pérdida, en la profundidad del dolor, en este caso por la muerte de una amiga, un dolor capaz de cambiar el rumbo de una vida. Dolores camina por Pasaia, por Donostia, a quien dedica la novela, y nos muestra sus paisajes velados por el dolor de un drama nunca superado. Seguramente por ello ambas ciudades se nos presenten más intimas, más personales.

¿Estoy afirmando que Los Privilegios del Ángel es una novela mejor que El Guardián Invisible? No. Pero sí creo que es una apuesta más ambiciosa, más arriesgada. En ella la vena literaria de la autora se exhibe con mayor nitidez que en El Guardián, donde la intriga eclipsa cualquier otra consideración. También se enfrenta con valentía a un tema árido y complejo, la superación (o no) de una pérdida irreparable, que marca la vida de la protagonista y la de sus seres queridos. Una obra intimista, reflexiva que nos arrastra hasta un desenlace inesperado, el primero en una escritora condenada a convertirse en maestra de este tipo de giros argumentales.

Sin embargo, y a diferencia de El Guardián Invisible, Los Privilegios del Ángel no es un producto redondo. Al terminarlo, después de saborear su lectura con gran placer, me quedó la sensación de que ciertos párrafos, pequeños detalles, desmerecían a una novela que podía haber volado mucho más alto. Pese a lo cual sigo creyendo que se trata de una obra excelente. Y un digno punto de partida para una carrera literaria fulgurante.