23 de agosto. Fin de brigada

23.08.2012 16:08
 
El 23 de agosto suelen terminar las brigadas que acompañan la labor de la alfabetización popular de Nicaragua. Pero, ¿para qué sirve la presencia de un grupo de europeos paseando entre las humildes champitas donde los estudiantes de cada municipio ayudan a sus vecinos a aprender a leer y escribir? Una respuesta podría ser esta.
 
"Ustedes son el último eslabón de una cadena que nosotros llevamos fabricando muchísimo tiempo.Veinticinco años por toda Nicaragua, desde que comenzamos en marzo de mil novecientos ochenta. El Maestro les habló de Pedagogía del Amor, pero no se refería a un nombre retórico, a una forma de vender proyectos a ONGs europeas, ni a nada por estilo. Se refiere a enamorar. Yo quisiera que quienes vienen por primera vez con nosotros hubieran leído los dos libros del Maestro publicados en España: La montaña me enseñó a ser maestro y La pedagogía del amor en Nicaragua. Allí  explica mucho mejor que yo en qué consiste la pedagogía popular, y cómo la hemos implementado nosotros en dos etapas muy distintas: cuando estábamos en el gobierno, en los ochenta, y cuando gobierna el neoliberalismo, en los noventa. Claro, el objetivo es subir el nivel de educación, el nivel de concienciación de las personas, para que mejore su salud, para que respeten los bosques y la naturaleza, para que produzcan mejor su ganado, sus cosechas, y las vendan a mejor precio, para que hombres y mujeres sepan trabajar codo con codo, de igual a igual, sin discriminaciones. Y para poder enseñarles todo eso, primero deben aprender a leer. Y para que un campesino viejo, para que una campesina gastada, dedique una hora diaria a aprender a leer, debemos enamorarla. Eso hacen ustedes. Cuando pasen de casa en casa, cuando hablen con los campesinos humildes que jamás han salido de San Juan de Oriente, cuando se sienten unos minutos a ver cómo una chavala de secundaria da clase a cuatro mujeres de cincuenta años, cuando ellas les enseñen que están en el tema ocho, o en el doce, cuando puedan leer, se van a sentir orgullosas, orgullosas de saber leer, y orgullosas porque eso les interesa a ustedes, a gente que sacrifica sus vacaciones en Europa para venir a ver qué hacen ellos aquí. Eso les enamora. Eso les engancha. Usted no alfabetiza a nadie prometiéndole un pollo, como hacen muchas ONG, ni mucho menos ofreciéndole un título por ir dos horas al día a una clase, como hace el gobierno con el PAEBANIC. Usted tiene que ir allí, a su casa, y conseguir que ellos estén orgullosos y se lo cuenten al vecino y al del pueblo de allá y al de más allá, que todos se junten y todos deseen aprender. Para eso, le tiene que enamorar. Y cuando le hayan enamorado de la educación, cuando le hayan enamorado de la alfabetización, eso ya no tiene final. Ese es el paso para la post alfabetización, para los rubros de cría de chanchos, de cultivos no tradicionales, de mecanografía, de salud. Y todo porque alguien, unos humildes técnicos de Managua, una legión de estudiantes encendidos de deseo de ayudar, y un grupo de europeos que han sacrificado sus vacaciones, les ha enamorado. El censo nos sirve para comprobar si hemos llegado al objetivo, si hemos bajado de una cifra concreta, el cinco por ciento, y para hacer una fiesta de celebración pero, sobre todo, es una excusa para profundizar en el enamoramiento".